Ningún componente de un sistema audiovisual es más crítico que el bafle central, que maneja alrededor del 80% del total de la información sonora. Con un tamaño compacto, el modelo Richmond Keep de Castle ofrece un nivel sin igual de dinámica y detalle que realza cualquier sistema de audio y video.
Los dos woofers de 130mm. están diseñados para reducir la distorsión al mínimo y el tweeter garantiza una respuesta de frecuencias que se extiende hasta los 20 kHz. Ambos componentes se encuentran magnéticamente sellados, lo que permite colocar el Richmond Keep directamente por encima o por debajo del televisor. Este modelo puede complementarse a la perfección con cualquier par de columnas frontales de Castle, desde las pequeñas Pembroke hasta las impresionantes Harlech y Howard.